martes, 24 de mayo de 2011

Fuerzas de seguridad mexicanas y paramilitares ejecutan limpieza social ...

Dread mar i - Me doy cuenta

Por que nosotros los zapatistas nos damos cuenta de antes que algo nos esconden, pensaron que nosotros no somos tan concientes, se rien y se burlan, nos tratan como a tontos, se creen que son listos y estan dentro del pozo.

Ya hace mucho tiempo, QUE ABRIMOS NUESTROS OJOS, miramos hacía el frente y caminamos solos, ya no pedimos nada forjamos el camino, acorde a nuestros sueños y a nuestro destino.

Viva el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional, viva la Otra Campaña, Justicia para Atenco, Oaxaca, Juárez.

Textos fundamentales del zapatismo (3): Carta del sup Marcos a Eduardo Galeano (2 de mayo de 1995)


Ejército Zapatista de Liberación Nacional México, 2 de mayo de 1995

A: Eduardo Galeano.
Montevideo, Uruguay.

De: Subcomandante Insurgente Marcos
Montañas del Sureste Mexicano. Chiapas, México.

Señor Galeano:

Le escribo porque… porque me dieron ganas de escribirle. Porque ya pasó el día del niño acá en México y se me ocurre que a usted le puedo platicar lo que acá pasa, en un día del niño, en medio de una guerra sorda. Le escribo porque no tengo ninguna razón para hacerlo y, entonces, puedo así contarle lo que pasa o lo que me viene a la cabeza, sin la preocupación de que no se me vaya a olvidar el motivo de la carta. Porque sí, pues.

También porque perdí el libro que me regaló y porque ese ratón cambista que suele ser el destino (?) ha repuesto el libro perdido con otro libro. Y porque se me ha quedado bailando en la cabeza una parte de su libro “Las palabras Andantes“.

Porque dice así:

“¿Sabe callar la palabra cuando ya no se encuentra con el momento que la necesita ni con el lugar que la quiere?. Y la boca, ¿sabe morir?”.
(Ventana sobre la palabra (VIII), p.262.)

Y entonces yo me he recostado para pensar y fumar. Es de madrugada y como almohada tengo un fusil (bueno, en realidad no es un fusil, es una carabina que fue de un policía hasta enero de 1994. Antes servía para matar indígenas, ahora sirve para que no los maten). Con las botas puestas y la pistola recostada a un lado, cerca de la mano, pienso y fumo. Afuera, alrededor de humo y pensamientos, mayo se engaña a sí mismo fingiendo que es junio y hay ahora una tormenta de lluvia, rayos y truenos que logró lo que parecía imposible: callar a los grillos.

Pero yo no estoy pensando en la lluvia, no estoy tratando de adivinar cuál de los relámpagos que está por rasguñar la tela de la noche será el de la muerte, ni siquiera me preocupa que el techito de nylon que cubre mi estancia es demasiado pequeño y se moja la orilla del camastro (¡Ah! Porque resulta que me hice una camita de ramas y horcones, amarrados con bejucos. Lo hice porque la uso de escritorio, bodega y, a veces, para dormir. En la hamaca no me acomodo o me acomodo demasiado, me quedo muy dormido y el sueño profundo es un lujo que, acá, se puede pagar muy caro. En la cama de varillas de palo se está lo suficientemente incómodo como para que el sueño sea apenas un pestañazo).

No, no me preocupan ni la noche, ni la lluvia, ni los truenos. Me preocupa eso de “¿Sabe callar la palabra cuando ya no se encuentra con el momento que la necesita ni con el lugar que la quiere?. Y la boca, ¿sabe morir?”. El libro me lo mandó la Ana María, una indígena tzotzil que tiene el grado de mayor de infantería en nuestro ejército. Alguien se lo mandó a ella y ella me lo mandó a mí, sin saber que yo perdí un su libro de usted y este libro repone el libro perdido, que no es lo mismo pero tampoco es igual. El libro está lleno de dibujitos en tinta negra y yo creo que así deben ser los libros y las palabras: dibujitos que salen de la cabeza o la boca o las manos y que van y se ponen a bailar en el papel, cada que el libro se abre, y en el corazón cada que el libro se lee. El libro es el regalo más grande que el hombre se ha dado a sí mismo. Pero volvamos a su libro de usted que yo tengo ahora. Lo leí con un cabito de vela que cargaba en la mochila.

El último tramo de pabilo se fue con esa página 262 (¡capicúa!, ¿no? ¿una señal?). Y entonces me recordé la frase aquella de Perón que me mandó y luego mi torpe respuesta y, más después, el libro que me envió. Y aquí la pena de contarle que el libro lo dejé botado en la “graciosa huida” de febrero. Y entonces me llegan este libro y las letras sobre el saber callar. Y yo ya llevo varias noches dándole vueltas al asunto, aun antes de que me llegara el libro. Y me pregunto si no llegó la hora de callar, si no será que ya se pasó el momento y ya no es el lugar, si no es la hora de morir la boca…

Y le escribo esto en una madrugada de mayo, pasado ya el 30 de abril de 1995, que es el día del niño acá en México. Nosotros los niños mexicanos celebramos ese día, las más de las veces, a pesar de los adultos.

Por ejemplo, gracias al supremo gobierno, hoy muchos niños indígenas mexicanos celebran su día en la montaña, lejos de sus casa, en malas condiciones de higiene, sin fiesta y con la pobreza más grande: la de no tener un lugar donde recostar el hambre y la esperanza.

El supremo gobierno dice que no ha expulsado a estos niños de sus hogares, sólo ha metido a miles de soldados en sus terrenos. Con los soldados llegaron el trago, la prostitución, el robo, las torturas, los hostigamientos. Dice el supremo gobierno que los soldados vienen a “defender la soberanía nacional”.

Los soldados del gobierno “defienden” a México de los mexicanos. Estos niños no han sido expulsados, dice el gobierno, y no tienen por qué sentirse espantados de tantos tanques de guerra, cañones, helicópteros, aviones y miles de soldados.

Tampoco tienen por qué asustarse, aunque esos soldados traigan órdenes de detener y matar a los papás de estos niños. No, estos niños no han sido expulsados de sus casa. Comparten el piso irregular de la montaña por el gusto de estar cerca de sus raíces, comparten la sarna y la desnutrición por el simple placer de rascarse y por lucir una figura esbelta.

Los hijos de los dueños del gobierno pasan su día en fiestas y regalos.

Los hijos de los zapatistas, dueños de nada como no sea su dignidad, pasan su día jugando a que son soldados que recuperan las tierras que les quitó el gobierno, juegan a que siembran la milpa, a que van por leña, a que se enferman y nadie los cura, a que tienen hambre y, en lugar de comida, se llenan la boca de canciones.

Por ejemplo, esa canción, que les gusta cantar en la noche, cuando más cerradas son la lluvia y la niebla, y que dice, más o menos así:

“Ya se mira el horizonte,
combatiente zapatista,
el camino marcará
a los que vienen atrás”

Y, por ejemplo, en el horizonte aparece, marcando el paso, el Heriberto. Y atrás del Heriberto, por ejemplo, va el hijito del Oscar que lo llaman Osmar.

Y van, los dos, armados de sus dos varitas que pasaron a llevar de un acahual cercano (“No son varitas”, dice el Heriberto y asegura que se trata de poderosas armas que son capaces de destruir un nido de hormigas arrieras que está cerca del arroyo y que le picaron al Heriberto y hubo de tomar represalias).

Avanzan el Heriberto y el Osmar en columna. Y por el frente opuesto avanza la Eva, armada de un palo que tiene la ventaja de convertirse en muñeca cuando el ambiente es menos bélico.

Y detrás de la Eva viene la Chelita, que levanta sus casi dos años apenas unos centímetros del suelo y que tiene unos ojos de venado lampareado que ya desvelarán, alguna noche, al tal Heriberto o al que se deje herir por destello tan moreno. Y atrás de la Chelita va un chuchito (perrito) que de puro flaco parece una marimba diminuta.

Y a mí todo esto me lo están contando, pero como si lo estuviera viendo al Wellington frente a Napoleón en esa película que se llamó “Waterloo” y, creo, salía el Orson Wells y al Napoleón lo derrotaban por culpa de un dolor de panza.

Pero aquí no hay Orson que valga, ni flanqueos de infantería, ni apoyo de artillería, ni defensa en cuadro contra las cargas de los de a caballo, porque tanto el Heriberto como la Eva han decidido optar por el ataque frontal y sin escaramuzas ni tanteos previos.

Yo estoy a punto de opinar que eso parece batalla de sexos, pero ya se está lanzando el Heriberto sobre la Chelita, evitando la carga directa de la Eva que se ve, de pronto, frente a un Osmar que no la espera cara a cara,, ni de pie sino que está de lado y en cuclillas porque ahí no más le dieron ganas de cagar y la Eva proclama que el Osmar se cagó de miedo y el Osmar no dice nada porque ahora quiere montar el chuchito se le acercó a oler, y en el entretanto la Chelita se puso a llorar cuando vio venir al Heriberto y el Heriberto ahora no sabe qué hacer para que se calle la Chelita y le ofrece una piedrita de regalo (“Acaso es piedrita”, dice el Heriberto que asegura que se trata de oro puro) y la Chelita nada que para su chilladera y yo estoy pensando que hasta que le dieron una sopa de su propio chocolate al Heriberto cuando llega la Eva, en maniobra que llaman de “voltear la posición enemiga”, y le cae el Heriberto por la espalda (cuando Heriberto ya le está ofreciendo su arma antihormiga-arriera a la Chelita, la cual está considerando la oferta, entre chillido y chillido), y entonces, ¡pácatelas!, la muñeca-arma de la Eva llega en su cabeza del Heriberto y empieza la chilladera, (estereofónica, porque la Chelita se siente estimulada por los gritos del Heriberto y no se quiere quedar atrás), y hay sangre y ya viene la mamá de no sé quien, pero trae un cinturón en la mano y los dos ejércitos se desbandan y el campo de batalla queda desierto y en la enfermería declaran que el Heriberto tiene un chipote del tamaño de su nariz y que, como la Eva está intacta, ganaron la mujeres en esta batalla.

El Heriberto se queja de arbitraje parcial y prepara el contra-ataque pero no será hasta mañana porque ahorita hay que comer los frijoles que no llenan ni el plato ni la panza…

Y así pasaron el día del niño, dicen, los niños de un poblado que se llama Guadalupe Tepeyac. En la montaña lo pasaron, porque en su pueblo hay varios miles de soldados defendiendo “la soberanía nacional”. Y dice el Heriberto que, cuando sea grande, va a ser chofer de un camioncito y piloto de avión no quiere ser porque, dice, si se le poncha la llanta del carrito, ahí nomás te bajas y te vas caminando, en cambio si se le poncha la llanta al avión no hay para donde hacerse.

Y yo me digo que cuando sea grande voy a ser uruguayo-argentino y escritor, en ese orden, y no crea usted que será fácil porque lo que es el mate, no lo puedo tragar.

Pero no era esto lo que yo quería contarle. Lo que yo quería era contarle un cuento para que usted lo cuente:

Me enseñó el Viejo Antonio que uno es tan grande como el enemigo que escoge para luchar, y que uno es tan pequeño como grande el miedo que se tenga. “Elige un enemigo grande y esto te obligará a crecer para poder enfrentarlo. Achica tu miedo porque, si él crece, tú te harás pequeño”, me dijo el Viejo Antonio una tarde de mayo y lluvia, en esa hora en que reinan el tabaco y la palabra.

El gobierno le teme al pueblo de México, por eso tiene tantos soldados y policías. Tiene un miedo muy grande. En consecuencia, es muy pequeño. Nosotros le tenemos miedo al olvido, al que hemos ido achicando a fuerza de dolor y sangre. Somos, por tanto, grandes.

Cuéntelo usted en algún escrito. Ponga que se lo contó el Viejo Antonio. Todos hemos tenido, alguna vez, un Viejo Antonio. Pero si usted no lo tuvo, yo le presto el mío por esta vez.

Cuente usted que los indígenas de sureste mexicano achican su miedo para hacerse grandes, y escogen enemigos descomunales para obligarse a crecer y ser mejores.

Esa es la idea, estoy seguro que usted encontrará mejores palabras para contarlo. Escoja usted una noche de lluvia, relámpagos y viento. Verá cómo el cuento sale así nomás, como un dibujito que se pone a bailar y a dar calor a los corazones que para eso son los bailes y los corazones.

Vale. Salud y un muñequito sonriente, como ésos con los que firma.

Desde las montañas del Sureste Mexicano. Subcomandante Insurgente Marcos

P.D. de advertencia policiaca. Es mi deber informarle que soy, para el supremo gobierno de México, un delincuente. Por lo tanto mi correspondencia puede ser implicatoria.

Le ruego que se grabe usted el contenido de la presente, es decir, la encomienda que suplica, y destrúyala inmediatamente. Si el papel fuera de chicle, le recomendaría que lo comiera y, masticando, se pusiera a hacer esas bombitas de chicle que tanto escandalizan a las buenas conciencias, y que demuestran la falta de urbanidad y educación de quien las hace.

Aunque hay algunos que las hacen con la esperanza de que una de las bombitas sea lo suficientemente grande como para llevarlo a uno de esa ruta luminosa que, allá arriba, se alarga… como se alargan el dolor y la esperanza sobre el cielo de nuestra América.

P.D. improbable. Salude usted de mi parte, si lo ve, al tal Benedetti. Dígale usted, por favor, que sus letras, puestas por mi boca en el oído de una mujer, arrancaron alguna vez un suspiro como esos que echan a andar a la humanidad entera.

Dígale también, que quién quita y lo de “Marcos” fue por “el cumpleaños de Juan Ángel”.

Profesoras y profesores, es el momento de la razón, den la gran lección de generosidad al pueblo de Oaxaca de René Ricárdez


Acabo de leer el desplegado, publicado por el gobierno del estado, en el que informa los términos en que ha respondido al pliego petitorio del magisterio, ante ello quiero compartir una reflexión, en especial con las y los compañeros maestros.

Les reitero que, como sindicalista que me jacto de ser, estoy convencido de que los trabajadores de la educación son trabajadores que tienen el derecho de tener derechos laborales plenos y que sus conquistas sindicales deben ser respetadas, que es legitimo que luchen por más y mejores prestaciones, salarios y condiciones de vida en general, que lo hagan haciendo uso de los métodos de lucha que la propia Ley prevé y los que en el ejercicio de su autonomía sindical juzguen conveniente.

También, insisto en que la educación publica en nuestro estado requiere una revisión critica para de ahí hacer surgir los planteamientos que la lleven a superar no solo las carencias materiales si no las fallas que hoy nos tienen colocados en un rezago educativo preocupante.

De igual manera llamo la atención en el hecho de que la economía del estado atraviesa por uno de su peores momentos y eso daña más a quienes menos tienen por lo que lo que menos necesitamos es tener acciones que frenen la poca actividad económica que aún queda.

He dicho que el magisterio oaxaqueño se vio frente a la disyuntiva de que hacer en esta coyuntura, de cara no solo a sus propios intereses y objetivos si no a los de quienes quieren obtener ventajas de cualquier acción del magisterio.

Sin caer en contradicción con lo antes expuesto, ahora, con la respuesta del gobierno a la vista cabe preguntarse si tiene sentido hacer el paro indefinido y sí este sirve realmente a los fines que manifiesta el magisterio.

Es la hora de hablar claro, de hacerlo de cara a la sociedad y de manera responsable tomar las mejores decisiones.

Así pues, es la hora de la razón y la congruencia, el magisterio deberá hacer sentir su voz desde las bases mismas y el gobierno, sin dejar de reconocer la representatividad de la dirigencia sindical, deberá hablar tan fuerte y tan claro que lleve al magisterio a mandatar a sus dirigentes a conducir la lucha de la mejor manera.

En mi calidad de ciudadano, que desde el surgimiento del Movimiento Magisterial Democrático Oaxaqueño y el surgimiento de la CNTE he sido solidario con la lucha de los trabajadores de la educación, como lo soy hoy, de manera fraterna hago publica esta opinión, que a la vez es un llamado a tomar el mejor camino, por el bien de Oaxaca, de la educación, del movimiento magisterial y del futuro de las luchas sociales.

Profesoras y profesores, ser revolucionario es actuar con apego a la razón, sin fanatismos ni poses falsas, es la hora de que cada quien haga lo que le toca hacer, espero que sabrán dar muestra de sabiduría y ser consecuentes en la lucha.

sábado, 21 de mayo de 2011

Solidaridad de Nueva York con Oaxaca

Aunque es un video que ya tiene algunos ayeres, el verlo nos hace recordar que las personas que reprimen y asesinan a un pueblo jamás en su vida estaran tranquilas, esten en donde esten. Un pueblo jamás olvida.


www.Tu.tv

viernes, 20 de mayo de 2011

Historia de un conflicto de más de 30 años; San Juan Copala.

¿Quién tiene la culpa de la violencia desde hace treinta años en el pueblo oaxaqueño de San Juan Copala? Todos se acusan entre sí: distintas organizaciones de indígenas triquis que, lejos de llegar a acuerdos y alcanzar la paz, continúan añadiendo su cuota de violencia asesina al ya de por sí ensangrentado mapa del país.

Las balas silencian la tranquilidad de San Juan Copala, Oaxaca. Atrapada, secuestrada por el odio, rodeada de cerros tupidos de árboles. Los habitantes cuentan que hay disparos todo el día, a todas horas. Casi nadie sale a las calles, quien lo hace, no vive para contarla: recibe escupitajos de metralletas. Ha cobrado poco más de seiscientas víctimas.

San Juan Copala está sitiado. Las escasas mil personas que habitan este poblado están divididas. Unas son del Movimiento de Unificación y Lucha Triqui (MULT), otras pertenecen a la Unidad de Bienestar Social para la Región Triqui (Ubisort) o son miembros del Movimiento de Unificación y Lucha Trique Independiente (MULTI). Otros más simpatizan con el movimiento zapatista y el movimiento autonómico.

Estos grupos disputan el control político, desde hace treinta años, a punta de sangre y balas de las comunidades. Los grupos políticos de esa zona poseen al menos rifles de asalto AK47 y fusiles M1 y escopetas.

Millones de pesos han pasado en San Juan Copala, pero todo queda en manos de los dirigentes de las tres organizaciones. Tan sólo en el periodo de Felipe Calderón se han destinado más de 48 millones de pesos en proyectos productivos y 26 millones en electrificación y salud, con el fin de “paliar el regazo y propiciar la paz y el perdón, pero el dinero no basta para cambiar las cosas”, afirmó al diario La Jornada (2 de mayo de 2010) la delegada de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) en Oaxaca, Concepción Rueda Gómez.

Desde 1986 un informe de Amnistía Internacional denunció la violencia en la zona e incluyó el caso del profesor bilingüe Paulino Martínez Delia, quien fue encarcelado y torturado; en aquel documento ya se advertía de las graves violaciones a los derechos humanos en la región triqui, uno de los dieciséis pueblos indígenas originarios de Oaxaca, de escasas 15 mil personas, que en su mayoría se desplazaron a otras ciudades.

La violencia no perdona nada ni a nadie. Unos a otros se desbaratan a balazos. Niños, mujeres, ancianos, hombres… ni los defensores de los derechos humanos se escapan de la muerte.

La violencia no perdona nada ni a nadie. Unos a otros se desbaratan a balazos. Niños, mujeres, ancianos, hombres… ni los defensores de los derechos humanos se escapan de la muerte.

Los ancianos, quienes en algún momento, con su solidez moral, gobernaron San Juan Copala, han desaparecido. Eran respetados, sus palabras persuadían. Eso fue hace tiempo, en los años setenta y ochenta y hasta mucho antes. Hoy a nadie respetan. Los pocos mayordomos que quedan ya emigraron, los demás, descansan debajo de la tierra. O entre las piedras y los barrancos, por aquellos cuerpos que no han logrado recuperar.

Rosa (su verdadero nombre se omite por razones de seguridad), vestida con el traje típico de su pueblo, de color rojo, sentada en una silla de plástico, en medio de cortinas multicolores que vende en un tianguis artesanal indígena, cuenta la historia de San Juan Copala. Como si este reportero conociera los entretelones del poder de su pueblo, Rosa menciona nombres, brinca en el tiempo, se regresa. Habla del Tata Lázaro Cárdenas que electrificó esa zona.

Otro entrevistado, de nombre Pablo, por su parte, recuerda que Carlos Salinas de Gortari, quien andaba en campaña, visitó San Juan Copala. Prometió carreteras y proyectos productivos. Dijo que regresaría una vez que ganara la presidencia de la república. Regresó. Aunque no se acuerda del día exacto, asegura que Salinas se quedó una noche y se hospedó en una de las casas de San Juan Copala.

Añade Rosa: “Todo está revuelto. Hace unos quince días fui a Copala y ya no entiendo nada”. Entre retazos, Rosa y Pablo van reconstruyendo su vivencia. A veces dudan. Entre ellos se miran de reojo.

Rosa muestra su miedo: “Tenemos miedo. Las organizaciones de allá son capaces de hacer cualquier cosa. Mi familia aún vive en Copala aunque ya la hayan despojado de sus tierras”, asienta la entrevistada.

Esta historia de despojo fue corroborada por diversos escritos de estudiosos de la región triqui, como Francisco López Bárcenas y Epifanio Díaz Sarabia, autor del libro Los triquis de San Juan Copala. Breve historia y vida, y diversos medios de comunicación de Oaxaca.

Por aquellos años, a finales de los ochenta, el dominio de la región trique lo tenía MULT, que nació en 1981. No siempre fue así. Mucho antes, en 1975, la organización que unificó la resistencia del pueblo trique fue el CLUB, conocido como el primer movimiento independiente.

MULT, dirigido por Heriberto Pasos Ortiz, recién fundada inspiraba cierta esperanza y en 1981 logró realizar el Primer Encuentro Nacional contra la Represión en Copala y Yosoyuxi. A principios de los noventa empezaron a fluir los millones. No saben cuánto, “pues los dirigentes lo manejan a discreción”, afirma Pablo.

“En ese momento, desde que el gobierno financió supuestos proyectos, el MULT se corrompió. Se volvieron unos vividores”.

Por eso Pablo y otros habitantes de San Juan Copala fundaron el Ubisort en 1994. Tenían la finalidad de reconstruir y articular un movimiento para revertir la hegemonía del MULT. Se repitió la historia. Recibieron acusaciones de corrupción y asesinatos. Para acrecentar su poder el MULT creó el Partido de Unidad Popular (PUP) en 2003 y lograron una diputación local que ejerció Rufino Martínez.

La desbandada siguió. En marzo de 2006 se crea el MULT-Independiente, un cisma más. Y el 20 de enero de 2007 unos disidentes de Ubisort y MULT-Independiente impulsan un gobierno autónomo y la violencia se recrudeció. Otra vez la región se volvió caliente. Los autónomos nombraron como presidente del municipio a José Ramírez Flores, un campesino de 32 años.

Poco duró el sueño de autonomía. Los de Ubisort destituyeron a Ramírez Flores a mediados de diciembre de 2009 y le dieron el cargo a Anastasio Juárez, luego de tomar la presidencia municipal. Desde ese día los niños dejaron de ir a la escuela porque los maestros huyeron del lugar. El centro de salud cerró sus puertas. Se quedaron sin luz ni agua ni esperanza.

Pero eso sí, todas las organizaciones se dicen zapatistas y de izquierda. Pero también mutuamente se acusan de pertenecer al PRI o de haberse convertido en paramilitares, traidores y en asesinos.

El ataque

Hace unos días emboscaron una caravana de la paz que convocó el MULTI y que iba rumbo a San Juan Copala. Murieron dos: el activista finlandés Jyri Haakkola y la mexicana Alberta Beatriz Cariño.

El mismo día del ataque, el 27 abril, en la mañana los medios locales de Oaxaca difundieron la declaración de Rufino Juárez Hernández, dirigente de la Ubisort, en el cual acusó de antemano a José Albino Ortiz, de MULTI, de cualquier ataque a la “caravana de porros de la UNAM”.

Rufino Juárez afirmó que la caravana hacia el municipio de San Juan Copala es una provocación, “por eso responsabilizo a Jorge Albino Ortiz de lo que pudiera pasar”.

Luego de la emboscada los tres grupos, incluidos los adherentes al movimiento autonómico, se deslindaron del ataque y se responsabilizaron mutuamente.

Hace unos días emboscaron una caravana de la paz que convocó el MULTI y que iba rumbo a San Juan Copala. Murieron dos: el activista finlandés Jyri Haakkola y la mexicana Alberta Beatriz Cariño.

Hace dos años el estudioso de los triquis, Epifanio Díaz Sarabia, señaló en un artículo que las organizaciones civiles no tomaran partido por ninguna de las tres o cuatro organizaciones existentes y es que “hasta ahora no han hecho más que incrementar la ola de violencia en la región, desde el momento en que otorgan su respaldo incondicional a alguno de los grupos antes que buscar el diálogo y la mediación entre éstos (La Jornada, 17 de mayo de 2008).

Un comunicado de Ubisort que se hizo público el jueves 29 de abril, firmado por Antonio Cruz, señala que están de acuerdo con el desarme total de todos los grupos para encontrar la paz.

Afirmó: “En San Juan Copala los profesores tienen armas, los niños están sin clases, mujeres y niños sufren de hambre, viven bajo las amenazas de los líderes de MULTI, a quienes no les convenía que llegara la caravana hasta San Juan Copala”. Y hasta dice que estaría a favor de la posible intervención de la ONU en el conflicto.

“Niños y jóvenes han derramado su sangre, es necesario que el gobierno federal envíe a los militares porque solamente así podremos estar más tranquilos y se tiene que poner orden en la zona trique, de lo contrario, esta epidemia va a crecer”.

Según la denuncia del Ubisort, los miembros del MULTI han comprado armas con el dinero que llegó en los últimos tres años a la agencia de San Juan Copala, “a pesar de que se decían autónomos, los militantes del MULTI estuvieron al frente de la administración de esos recursos, fue utilizado para la compra de armamento”.

Por su parte, Heriberto Pazos Ortiz, el veterano dirigente de MULT, quien vive en silla de ruedas y controla desde la ciudad de Oaxaca a esta organización, se deslindó del ataque a la caravana de paz. “Nosotros estamos en medio de un proceso electoral (a través del Partido de Unificación Popular)”, señaló escuetamente. Heriberto Pazos murió ejecutado el pasado 24 de octubre. Nadie supo quién lo asesinó.

En la caravana iba un miembro del municipio autónomo, Macario García Merino, quien en distintas declaraciones a medios locales acusó a los del MULT de que eran corruptos. Macario García dijo a la agencia CIMAC el 11 de abril de 2008: “Unos cuantos líderes manejaban los recursos que los gobiernos enviaban. Incluso metieron al banco los recursos del Procampo y sólo pretendían distribuir los intereses que éstos generaban, no sé cuánto dinero era, pero era muchísimo dinero”.

En cambio, los dirigentes de MULT acusaron al consejo autónomo de la desaparición de las hermanas Daniela y Virgina Ortiz en 2007.

José Ramírez Flores, en aquel entonces presidente del municipio autónomo de San Juan Copala, dijo que Heriberto Pazos Ortiz, de MULT, era uno de los “autores intelectuales” de la masacre que las dos locutoras de radio La Voz que Rompe el Silencio.

“Vergüenza”

—¿Qué siento? Dolor, en el fondo, que me lastima aquí —dice Rosa, mientras golpea su pecho. Se traga el dolor y el llanto. Esos ojos enormes se le humedecen.

Rosa es risueña, en momentos suelta carcajadas. Tiene enormes ojos y el cabello negro y largo. Es cálida. Se acerca a los cuarenta años pero aparenta un poco más de edad. Domina muy bien el español y actualmente sobrevive vendiendo sus artesanías en distintos tianguis de Guadalajara. Siempre con su huipil rojo con algunas líneas verdes. Lo porta con orgullo.

“Hemos emigrado a causa de la violencia y ahora vivimos en todos lados, en la capital de Jalisco, en Puerto Vallarta, en San Quintín, Baja California, Miguel Alemán, en Sonora. Y hasta fundamos una comunidad llamada Nuevo San Juan Copala, en Baja California, donde está un asentamiento de los más grandes, así como en la Ciudad de México”.

Rosa creció en medio de San Juan Copala. La desplazaron de su pueblo los grupos paramilitares que acosan a la zona trique y desde hace quince años vive en Guadalajara. Aquí nació su hijo, quien estudia la preparatoria. Se vino con su esposo. Pero viaja constantemente a su pueblo. El más reciente fue hace un mes. Sintió que los ánimos estaban caldeados.

—¿Qué organización le simpatiza?

—Ninguna. Nadie está libre de culpa. Todos han tirado la primera piedra —dice, mientras atiende a un cliente que pide precios de sus cortinas—. No somos muchos. Quedamos pocos triquis. ¿Por qué nos matamos? Siento vergüenza de ser triqui. Así, nos vamos a acabar.

El único que acepta dar su nombre verdadero es Adrián Ramírez, director del Fondo Regional de Migrantes Indígenas en Guadalajara, financiado por la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI). También es indígena triqui y cuenta que salió huyendo de su pueblo, Sabana, a escasos kilómetros de San Juan Copala, por el miedo a las balas.

Cuenta que empezó desde abajo. Actualmente dirige el Fondo Regional que beneficia a cientos de indígenas migrantes que viven en Guadalajara.

Una particularidad distingue a Adrián Ramírez: sus parientes fueron los fundadores de las tres organizaciones existentes. “Son mis primos, mis tíos, o hermanos. Les he dicho: pónganse de acuerdo. Pero no entienden. Están destrampados”, afirma resignado.

Mujeres, un “botín”

En San Juan Copala las mujeres no valen nada. Son asesinadas, violadas o desaparecidas con total impunidad. En muchas ocasiones las afectadas ni siquiera presentan una denuncia ante el temor de que las vuelvan a agredir.

Eso vivió Rosa. “Allá no hay justicia. Todos sabemos quiénes son los agresores, pero como ni la policía ni el ejército entran a la zona, ¿quién va a aplicar la justicia?”

En San Juan Copala las mujeres no valen nada. Son asesinadas, violadas o desaparecidas con total impunidad. En muchas ocasiones las afectadas ni siquiera presentan una denuncia ante el temor de que las vuelvan a agredir.

Resume en una frase ese torbellino de violencia: “La vida misma no tiene valor”. Uno de los hechos brutales en contra de las mujeres sucedió el 7 de agosto de 1996. En los límites del pueblo San Pedro Chayuco fueron violadas siete mujeres, según la agencia de información CIMAC.

El 17 de diciembre de 2007 CIMAC hizo un recuento de las mujeres y niñas que han sido víctimas y “botines” de este conflicto que lleva más de treinta años: las hermanas Daniela, de catorce años, y Virginia, de veinte, hijas de un dirigente del MULT, desaparecieron desde julio de 2007 y hasta la fecha siguen sin encontrar sus cuerpos. Los de MULT acusan a Ubisort y a MULTI.

Años antes, en 2005, fueron asesinados dos jóvenes triquis, hijos de los dirigentes Timoteo Alejandro Ramírez y de José Albino, de MULTI, y éstos señalan a Ubisort como los responsables.

En octubre de 2007 una menor fue agredida en las afueras de San Miguel Copala cuando regresaba de la escuela, y en julio de 2006 otra niña de catorce años sufrió lo mismo cuando caminaba con su abuela y su papá en la orilla del poblado Yosoyuxi. La víctima señaló a Timoteo Alejandro Ramírez, de la organización MULTI, según la averiguación previa 157/2006.

En todos los casos, señala CIMAC, los responsables siguen libres y muchas de las víctimas no denuncia ante las autoridades, por la desconfianza.

“¿Culpables?”

Adrián Ramírez no le va a ninguna organización. Es escéptico. “Los tres tienen la culpa. Nadie se salva, mucho menos el gobierno de Ulises Ruiz. ¿Por qué no hizo nada para detener a estos grupos armados?

—¿A qué se refiere cuando dice “los tres”?

—A la Ubisort, la MULT y la MULTI y también los autónomos. Son lo mismo y con cinismo pregonan la paz cuando no es cierto. No entiendo por qué no se ponen de acuerdo. No ponen su grano de arena para calmar las cosas. Buscar el diálogo. No hay necesidad de matarnos así, como animales. Los tres le están tirando balas al pueblo. Por qué el gobierno no calmó los conflictos —se cuestiona.

Rosa tiene una versión del origen del conflicto.

—¿Cómo empezó a descomponerse su pueblo?

—A mí me mataron a mi papá. Lo venadearon, como se dice. ¿Quién fue? Nadie supo. Entonces, empiezan las venganzas… Porque mataste a mi papá, entonces, voy y hago justicia por mi propia mano. Así, hasta que todos se matan entre sí, para justificar la violencia.

La directora editorial del periódico A Diario, María Sanabia (El Informador, 29 de abril de 2010), confirma la versión de los entrevistados por este reportero al señalar que los secuestros y las muertes que se presentan en la localidad son todas por venganza: “El gobierno oaxaqueño no puede ni acercarse a la región y la verdad es que no lo intentan por el simple hecho de que los triquis están mejor armados que ellos. Tienen muchísimas más armas y como la región es montañosa y apartada es aún más difícil que las autoridades se atrevan a entrar sin armas y sin conocer la región”.

Tanto Pablo, Rosa y Adrián Ramírez insinúan que la presencia del Ejército puede calmar el conflicto, pero no están seguros. Aún recuerdan la masacre allá por los años de 1954, a un pueblo triqui, cuando lo desaparecieron por completo. Y luego a mediados de los años setenta, cuando el Ejército se acuarteló en San Juan Copala y violaba a las mujeres.

—¿Con quién tiene trato Ulises Ruiz? —se le cuestiona a Adrián Ramírez.

—Yo pienso que con las tres organizaciones. Le da recursos económicos supuestamente para proyectos.

El entrevistado afirma que Ubisort nació ante las constantes quejas de que los del MULT se quedaban con todos los recursos que llegaban para la comunidad, como Procampo, becas, apoyo a la tercera edad, proyectos productivos. Todo se quedaba en manos de sus dirigentes, como Heriberto Pazos, un mestizo que vive en la ciudad de Oaxaca, y Rufino Merino Zaragoza, un triqui.

—¿Desde cuándo los del MULT asesinan? —se tarda varios segundos en responder, quizá la pregunta fue un poco directa.

—Desde que me acuerdo, ahora tengo cuarenta años y cuando empecé a darme cuenta, ya asesinaban por cualquier cosa.

Pablo dice que las armas son compradas con el dinero que llegan para los proyectos productivos. Rosa acepta esta versión.

—¿Qué siembran allá?

La señora suelta la carcajada: “Mariguana, amapola, que crece sola en el cerro. Es casi silvestre. No requiere cuidado. No sabíamos qué tenía un valor allá afuera. Unos muchachos, hace varios años, salieron a la ciudad y como aquí se aprende muchas cosas, supieron que la amapola era negocio”.

Los niños, allá en Copala, juegan con armas, aseguran los entrevistados. “Es normal que desde pequeño aprendamos a usarlas aunque apenas podamos cargarla porque un cuerno de chivo es bien pesado”, recuerda Pablo, que rebasa los treinta años.

Los niños, allá en Copala, juegan con armas, aseguran los entrevistados. “Es normal que desde pequeño aprendamos a usarlas aunque apenas podamos cargarla porque un cuerno de chivo es bien pesado”, recuerda Pablo, que rebasa los treinta años.

La versión de que las tres organizaciones civiles están armadas lo confirmó el comandante de la Octava Zona Militar Luis Arturo Olive Ce, el pasado 5 de mayo, en la ciudad de Oaxaca, pero negó que el Ejército vaya a entrar en la zona.

Adrián Ramírez endurece su rostro. Intenta no reír pero carcajea cuando cuenta que en su pueblo, Sabana, ya no quieren enterrar a sus muertos en Copala. “Es que allá ni los muertos descansan por tanta balacera. Por eso hicimos nuestro propio panteón”. Un lugar que seguramente seguirá llenándose de víctimas.

El hijo de Rosa recientemente visitó San Juan Copala, se quedó fascinado. “No quería regresar. Los dos ríos que están cerca del pueblo, los árboles… Cuando lo traje de nuevo a Guadalajara duró varios días deprimido. Pero por ahora no lo vuelvo a llevar. Para ir a Copala hay que tener un seguro de vida, por si las dudas”.

—¿Es posible imaginar una relativa paz en esa zona? —le pregunto a Adrián Ramírez.

—Si firman algún acuerdo de paz, lo cumplen unos cuatro o cinco meses y empiezan de nuevo los balazos.

Los entrevistados están seguros de una cosa: cada quien carga con sus muertos y el odio se ha hecho piel y no parece tener fin. ®

Actividades en Apoyo a caravana del mpo autónomo San Juan Copala en Puebla


por


Asiste al zócalo municipal el día 24 de mayo a las 4 pm. habrá música, poesía, performance y proyección de video: Bety Cariño Tejedora de Esperanzas… Etc.
Estas actividades se realizan en Apoyo a la caravana del municipio autónomo San Juan Copala en Puebla!

Invitan: MAIZ-Puebla, Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y Agua Puebla Tlaxcala, Consejo Regional por la Defensa de la Vida y el Medio Ambiente, Colectivo Difundiendo Re ...sistencias, Colectivo Yolotlanemilistli, Colectivo CAIN, Posdata Radio y los que quieran sumarse

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¡ACOMPAÑANOS A LA CUARTA CARAVANA DE SAN JUAN COPALA! “ALTO AL GENOCIDIO DE ESTADO”
¡NO MÁS SANGRE! ¡NO MÁS EXTERMINIO DEL PUEBLO INDIGENA TRQUI!

En Puebla nos estamos organizando para apoyar a la Caravana de nuestros hermanos de San Juan Copala que arribara al zócalo el día martes 24 de mayo. De 4 a 5 pm.
Se les recibirá en el Zócalo de la ciudad de Puebla con varias actividades entre ellas culturales, y de apoyo con víveres.
Asiste al zócalo municipal habrá música, poesía, performance, teatro exposición de pinturas, Etc.

Te invitaremos a participar con tu asistencia y con víveres no perecederos, agua embotellada, latas de comida, en la caravana por la paz en San Juan Copala:

El Municipio Autónomo de San Juan Copala invita al pueblo de México a su Cuarta Caravana
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A LOS HERMANOS TRIQUIS
AL PUEBLO DE MÉXICO

Invitamos a todos los hermanos y hermanas de México que quieran solidarizarse con el Municipio Autónomo de San Juan Copala, Oaxaca, a que estén muy atento sobre la Cuarta Caravana denominado “El Color de la Sangre” que convoca el Municipio Autónomo de San Juan Copala, Oaxaca, para denunciar la presencia de los paramilitares del Movimiento de Unificación y Lucha Triqui (MULT-PUP) y de la Unidad de Bienestar Social de la Región Triqui (UBISORT-PRI) en la comunidad autónoma de San Juan Copala.
La caravana de mujeres, niños y hombres de la nación triqui de Copala, saldrá el 23 de mayo de 2011 en la ciudad de Oaxaca con destino a la ciudad de México, Distrito Federal.
Harán su participación todas las comunidades triquis simpatizantes del Municipio Autónomo de San Juan Copala que son principalmente hombres, niños, mujeres y ancianos de la nación Triqui. Vamos a demostrar al gobierno estatal y federal, la fuerza que tiene el Municipio Autónomo de San Juan Copala.
Por otra parte, el pueblo autónomo de San Juan Copala requiere de la solidaridad del pueblo de México.
1.- Apoyo económico para el transporte de la caravana.
2.-Alimentos no perecederos (maíz, frijol, arroz, chiles secos, sal, azúcar, leche, aceite, lenteja, alimentos enlatados, agua embotellada, tortas, sándwich, refrescos, etc.
3.-Artículos de aseo personal, medicamentos (antibióticos, antivirales, etc.).
El apoyo puede entregarse en los campamentos del Municipio Autónomo de San Juan Copala en el zócalo de Oaxaca y/o en el costado poniente de la catedral en el zócalo del D. F. frente al monte de piedad, y en las mesas de la cooperativa de café Smaliyel en Ciencias, Economía, Filosofía o en el salón B-000 de la Facultad de Ciencias Políticas (UNAM-CU) y en la FES Aragón.
Esperemos que otros hermanos que no son triquis se solidaricen con nuestra caravana. Son bienvenidos todo el pueblo de México.
¡¡Respeto a la autonomía del pueblo triqui de San Juan Copala!!!!!
¡¡¡Justicia para nuestra compañera Bety Cariño y el compañero Jyri Jaakkola.!!!
¡¡¡Fuera los grupos paramilitares del MULT-PUP y UBISORT-PRI de San Juan Copala!!!
¡¡¡ Alto total a las mentiras y el actitud infantilismo de la dirigencia del MULT-PUP, ellos se adueñaron del Ayuntamiento Autónomo de San Juan Copala con sus paramilitares!!!!
¡¡¡Castigo y cárcel a los dirigentes del MULT-PUP y UBISORT-PRI que ordenaron el ataque a la caravana donde murió Bety Cariño y Jyri Jaakkola!!!!!
¡¡¡Castigo a los sicarios y paramilitares al servicio del MULT-PUP y UBISORT-PRI !!!
MUNICIPIO AUTÓNOMO DE SAN JUAN COPALA
15 de mayo de 2011

Nicolás Défossé: "Si miramos abajo, México tendrá futuro"

Radio cocoyotla...rincon zapatista puebla.


Escucha todos los días a partir de las 8 de la noche radio cocoyotla transmitiendo desde el rincon zapatista puebla escuchanos en este link www.radiococoyotla.listen2myradio.com y pide tus canciones así como manda tus saludos al correo colectivocholollan@hotmail.com

Incendia la Capital, estación de radio de regreso...


Del color de la tierra


Te invitamos a escuchar el programa y difundirlo

Incendia al capital pasa todos los miércoles a las 10 AM por el 102.9 FM

checa el link:

http://kehuelga.org/diario/spip.php?article640

miércoles, 18 de mayo de 2011

Sr. Presidente



Qué vida más diferente la mia y la suya señor presidente.

sábado, 7 de mayo de 2011

viernes, 6 de mayo de 2011

Segundo día de la Marcha Nacional por la Paz de Eduardo Vázquez Martín


En Topilejo el silencio se hizo celebración, denuncia y llanto.



La mañana de Coajomulco quedó marcada, tras el café y los alimentos, por un minuto de silencio y “meditación” que solo interrumpieron los pájaros. Tras esa pausa, que en algunos deudos dejó los ojos rojos, volvimos a caminar. La última declaración de “respeto” de Calderón por los caminantes tras su descalificación del día anterior no mereció demasiada atención; tampoco la pregunta de esa mañana de Pedro Ferriz –¿A escuchado usted a Javier Sicilia condenar a los asesinos de su hijo?– daba para una conversación, con un “miserable” bastó para dar por terminado el tema y echarse a andar por la carretera rumbo a Tres Marías.

Un miembro de la comisión de orden, es decir uno de los nuestros pero con megáfono, nos convocó a marchar en riguroso silencio: “ya tuvieron ayer oportunidad de conversar bastante”. Desde luego nadie le hizo caso, y la caminata volvió a su peregrinar y a su conversación. Apenas arrancamos Silvia, estudiante de letras clásicas de la UNAM, me preguntó sobre el papel de la poesía en la lucha: no recuerdo bien qué dije, pero sí que minutos más tarde la encontré al final de la columna leyendo a Jim Mórrison con su voz joven y segura: “Podemos planear un asesinato/ O empezar una religion”.

He viajado miles de veces por esta carretera México-Cuernavaca, pero como es natural nunca la había visto tan de cerca: es fresca, sus pinos reparten sombra y frescura: sus oyameles y sus pastizales de muhlembergias despiden un olor de resina y humedad. Imposible no pensarlo: volveré a viajar por este camino, pero a partir de ahora lo voy a mirar de otra manera.

En la hora del Sol más vertical llegamos a Tres Marías, donde Compartí la mesa con Teresa Carmona, madre de un mechacho asesinado, y con Patricia Duarte y José Francisco García Quintana, padres de Andrés Alonso, uno de los bebés que murieron en la Guardería ABC. Patricia nos narró su encuentro con Calderón, Horcasitas y Bours, el día que estos hablaban de la tragedia que marcó su vida como si de un accidente de tránsito se tratara y el problema fuera de seguros y deducibles. Ese día doña Patricia invitó a Calderón a que le dijera qué era la justicia para él, pero el presidente no pudo ni articular una respuesta ni mantenerle la mirada. Hoy Patricia y José forman parte del Movimiento Ciudadano por la Justicia 5 de junio.

Después de la parada en Tres Marías, que como siempre debió incluir quesadillas y refrescos volvimos al camino, ahora rumbo a Topilejo, aunque en el camino debimos abordar camiones y vehículos particulares pues la PFP nos convenció de los peligros de recorrer andando las curvas que anteceden al Pueblo de Topilejo. Antes habíamos cruzado ya la frontera del estado de Morelos con el Distrito Federal, donde una columna de policías capitalinos de tránsito nos aguardaban.

Los habitantes de Topilejo rompieron nuestro silencio murmurante a golpe de banda. Mujeres y niños con globos blancos nos alcanzaron lanzándonos papel picado mientras los alientos y los tambores avanzaban hacia los caminantes. Al llegar a la plaza del pueblo el júbilo se encontró con la tragedía: “a mi hijo lo levantó la policía de Nuevo León y me lo desaparecieron”; “a mi hija me la mataron en un local de Juárez custodiado por federales”; “a mi hijo me lo levantó el ejército y lo desapareció…¡devuélvemelo Ejercito Mexicano!”; “a mi me mataron seis familiares pero no me voy a rendir”. Los habitantes del pueblo aprovecharon la oportunidad para exigirle a la delegación de Tlalpan que le donde un terreno para construir el Instituto Tecnológico de Tlalpan, y entre los pobladores se escucharon exclamaciones contra el delegado: “corrupto”, “ladrón”…

Tomo la palabra Javier Sicilia y dijo estar consciente de estar en territorio perredista, y llamó a los partidos a asumir sus responsabilidades y dejar de actuar únicamente en favor de sus propios intereses. Pero fue más alla cuando se preguntó “qué podemos esperar de los políticos que se comportan como delicuentes, que encubren a un narcotraficante y lo introducen a la Cámara de Diputados, a la casa de todos, a la representación ciudadana, en la cajuela de una camioneta solo para otorgarle la inmunidad del fuero, y unos días después aprueban el desafuero de ese mismo militante de su partido sin inmutarse”.

Entonces una señora del pueblo que conducía el mitin leyó una carta donde le preguntaba a Javier cómo llorar con él la muerte de su hijo, cómo llorar con todas las víctimas la muerte de sus seres queridos, y como hacer de ese llanto una fuerza de vida y dignidad. Entonces aparecieron en los ojos las lágrimas, y unos a otros, deudos y caminates se dieron abrazos y consuelo.

Javier, con el bastón de mando que la comunidad le otorgó, pidió a los presentes un minuto de silencio, y yo recordé aquellos versos de Gonzalo Rojas: “y aunque el hombre callara y este mundo se hundiera/ oh majestad, tú nunca,/ tú nunca cesarías de estar en todas partes,/ porque te sobra el tiempo y el ser, única voz,/ porque estás y no estás, y casi eres mi Dios,/ y casi eres mi padre cuando estoy más oscuro.”



Eduardo Vázquez Martín

Intercambio Epistolar sobre Ética y Política


Una lección y una esperanza
Luis Villoro

Para el Subcomandante Insurgente Marcos
de Luis Villoro
Febrero de 2011

He aceptado con gran gusto e interés este intercambio de escritos. Comparto la preocupación por la situación por la que atraviesa nuestro país y admiro, desde hace tiempo, lo que está realizando el movimiento zapatista.
En 1992, dos años antes del levantamiento zapatista, tuve la oportunidad de escribir un librito intitulado El Pensamiento Moderno. Filosofía del Renacimiento, edición del Fondo de Cultura Económica. Al releerlo, ahora, constaté grandes afinidades con lo que el EZLN
habría de decir y hacer más adelante, con lo cual seconfirman nuestras coincidencias desde el principio.
Lo que entonces pensaba se ha vuelto hoy más pertinente y urgente que nunca: la ética y la justicia han de estar en el centro de la vida social. No debemos permitir que políticos de todo el espectro ideológico las expulsen de ahí y las conviertan en meras frases de discurso.

Empezaré primero por mencionar la situación actual: el dominio del capitalismo mundial. Éste controla, con algunas excepciones, las políticas económicas que determinan la vida de las grandes mayorías así como los medios de comunicación que pretenden justificarlas.
Expresa, en suma, un pensamiento de dominación. Se trata, en efecto, de una guerra establecida
desde el poder. Se supone que está dirigida contra el narcotráfico y contra el crimen organizado, pero es una guerra de quienes detentan el poder económico sin más proyecto que acrecentar las ganancias del capital.
Guerra desde arriba, muerte abajo, como usted lo afirma. Se expresa en un pensamiento de dominación que efectivamente podría conducir a la destrucción
del tejido social, esencia de toda sociedad.

Esa es, en resumen, la situación mundial. Sin embargo, podemos señalar lugares en donde se vislumbra el inicio de un camino hacia un mundo mejor. Es esa una de las principales razones de que su experiencia siga siendo tan importante. Ahí, en Chiapas, a partir de
antiguas raíces indígenas, sus propias cosmovisiones y sus particulares maneras de nombrar el mundo, ustedeshan demostrado la posibilidad de realización de valores
incluso opuestos. Mientras en el capitalismo rige el individualismo (los sacrosantos derechos individuales) en esta alternativa surge otro tipo de valores: valores
comunitarios que respetan a la persona en su individualidad y se realizan en una comunidad. Se manifiesta así, con toda claridad, una “ética del bien común”.
En esas comunidades pequeñas, en el sureste mexicano, existe una nueva organización política: las llamadas “Juntas de Buen Gobierno” (JBG) que tratan de realizar valores éticos diferentes y aún opuestos a los del capitalismo. Son valores colectivos basados en la idea
de comunidad o comunalidad.
Frente al individualismo occidental moderno propicia la propiedad común que
florece frente a la propiedad privada. En el orden jurídico, nos da también una lección:
frente al castigo de prisión opta por la asignación de un trabajo en beneficio de la comunidad para purgar la pena, a diferencia del encierro en nuestras sociedades.
En suma, contra el individualismo moderno, podría apelarse a otra tradición anterior subsistente
en Indoamérica, la tradición comunitaria. Éste es un ejemplo de que otro mundo es posible frente a la modernidad occidental.

Otro ejemplo que marca una diferencia sustancial con Occidente, en lo que a valores se refiere, es su manejo de los conceptos contrarios tales como vencedorvencido, bueno-malo, etc. Lo explica muy bien la paradoja de la guerra zapatista que usted, Sup Marcos, señala al final de su escrito y que pone en claro que el objetivo no es vencer destruyendo al enemigo, pues, en realidad, en las guerras no puede hablarse de vencedor o vencido ya que, desde el punto de vista humano,
las muertes, la sangre derramada y la destrucción material, ambos bandos resultan perdedores.
42 Y esto sin hablar de los sobrevivientes. Como usted lo aclara: “La clave está en que la nuestra es una guerra que no pretende destruir al contrario en el
sentido clásico. Es una guerra que trata de anular el terreno de su realización y las posibilidades de los contrincantes (nosotros incluidos)”.
Con referencia al tema del Estado nacional, cuya crisis se advertía ya desde hace décadas, –como
lo constato en la p.153 de mi mencionado libro– “resultaba claro que los problemas planetarios de
entonces sobrepasaban su capacidad de resolverlos y, por otro lado, no podía enfrentar las complejas demandas diversificadas de las comunidades
particulares, tales como la creciente actividad de nacionalidades, etnias, comunidades y grupos
sociales que afirmaban su identidad y exigían el derecho de la diversidad dentro de la igualdad” (palabras, estas últimas, que muestran una indudable afinidad con los postulados zapatistas).
“Con ello se anunciaba un cambio profundo en la manera de considerar el puesto del hombre en el orden social, mismo que ya no se configuraría como resultado de la voluntad mayoritaria de individuos iguales sino de la interrelación compleja entre comunidades y grupos heterogéneos. El poder político se justificaría si consagrare, a la vez que la igualdad, la diferencia.” (Ídem)

En cuanto al tan reiterado tema de “los derechos humanos que condensan el derecho de cada persona a realizarse plenamente, parecen ignorar que la persona no puede realizarse en soledad; luego implican el reconocimiento de los valores específicos de cada grupo y comunidad; implican,
por ejemplo, el derecho de las etnias al desarrollo autónomo de su cultura y de sus formas de vida” (p.154) justamente el motivo que dio lugar a la histórica marcha del color de la tierra en 2001, cuyo desafortunado y vergonzoso desenlace usted también menciona en su misiva.
Sin embargo, los indiscutibles avances que hemos podido ver en nuestras diversas visitas a los Caracoles zapatistas (sedes de las JBG) desde 2003, fruto del ejercicio de su autonomía aplicada a los campos de la educación, salud y auto-gobierno, muestra
que otro tipo de relación humana es posible donde la fraternidad, el respeto y la confianza imperan. Y donde es posible ejercer otro tipo de democracia
más auténtica: la participativa, que tanto dista de la representativa que nosotros conocemos.
En cuanto a los procesos electorales y los partidos políticos, puedo decir que no tengo ninguna
confianza. Puesto que se trata de ética y justicia, puesto que lo necesario es encarnar los valores que nos sustentan, no puedo depositar mi esperanza en quienes interminablemente disputan por sus pequeñas parcelas de poder y abandonan todo empeño serio de
ocuparse del bien común.

Los logros antes mencionados en la zona zapatista, –y muy especialmente entre la
juventud– muestran una realidad absolutamente distinta a lo que los medios de comunicación
pretenden transmitir con su silencio acerca de este movimiento que ha despertado una impresionante solidaridad internacional. Ya bien conocemos la distorsión continua con que informan y con que ocultan el constante hostigamiento dirigido contra
las comunidades y bases de apoyo, con el fin de moldear la opinión pública y borrar su capacidad
crítica. Afortunadamente con la tecnología moderna, han surgido alternativas que están cambiando dicha realidad: desde las redes sociales hasta las radios
comunitarias, comprometidas en sacar a la luz lo silenciado y manipulado por los medios masivos,
lo cual promete la recuperación del pensamiento crítico que hoy parece relegado a un estado de
excepción.

Finalmente, puedo decir que nos queda una lección y una esperanza a quienes hemos tenido
la oportunidad de seguir de cerca la resistencia zapatista a lo largo de los últimos 17 años así como
la transformación que han logrado en su territorio a partir de su autonomía construyendo comunidades fraternas donde el temor, que hoy invade al país
entero, no tiene cabida. Esto constituye una voz de esperanza en momentos como los actuales en que la degradación y la violencia parecen haber nublado
nuestro panorama.

Saludos y adelante
Luis Villoro

martes, 3 de mayo de 2011

Convocatoria para movilizarse el 7 y el 8 de mayo


Convocatoria para movilizarse el 7 y el 8 de mayo

A todas las organizaciones, colectivos e individuos de La Otra Campaña en el Distrito Federal, el Estado de México, en Puebla y Tlaxcala.
A todos los hombres y mujeres de buen corazón.

A raíz del cobarde asesinato de Juan Francisco Sicilia Ortega, Luis Antonio Romero Jaime, Julio César Romero Jaime, Gabriel Alejo Escalera, una ola de rabia e indignación se ha venido levantando en contra de quien supuestamente debe de proveer seguridad a la población: el Estado mexicano.
A cuatro años de que Felipe Calderón declaró la guerra en contra del crimen organizado, el panorama que se vislumbra en nuestro país es desolación, muerte y miedo. Esta guerra, hecha para tratar de ganar una legitimidad que nunca ha tenido, ha significado ya 40 mil mexicanos muertos, muchos de ell@s bautizad@s con el infame nombre de “bajas colaterales”.
No sólo no se han logrado los objetivos de esta guerra, sino que el paisaje que dibuja es de un país bajo tierra arrasada.
No podemos permitir que nuestr@s jóvenes sigan siendo arrastrados a la muerte.
No podemos permitir que se conforme un Estado de Excepción en México.
No podemos permitir que Felipe Calderón siga enlutando los hogares de miles de mexican@s, de much@s de l@s cuáles no sabemos ni sus nombres.
No podemos permitir que se siga destruyendo el tejido social de los pueblos, comunidades, barrios, escuelas, familias, todos ellos objetivos centrales de esta guerra.
No podemos permitir que se destruya la Nación.
Por todo esto y más, los abajo firmantes llamamos a todos los integrantes de La Otra Campaña a que nos movilicemos el sábado 7 de mayo a las 12 del día para realizar un mitin en el hemiciclo a Benito Juárez con los siguientes ejes:

¡ALTO A LA GUERRA DE CALDERÓN!
¡NO MÁS SANGRE!
¡ESTAMOS HASTA LA MADRE DE…!

(donde cada quien complete la frase con sus demandas particulares)

para posteriormente formar una serie de brigadas que salgan a repartir volantes invitando a la marcha del día 8.
El día 8 los invitamos a participar en la marcha en silencio que haremos del Monumento a la Revolución para sumarnos a la gran marcha que vendrá de Ciudad Universitaria. La cita es a las 12 del día.

Por un México con Democracia, Justicia y Libertad.

Unidad Obrera y Socialista
Red contra la Represión y por la Solidaridad
Red Mexicana de Trabajo Sexual
Brigada Callejera de Apoyo a la Mujer “Elisa Martínez”
Colectivo Autónomo Magonista
Campaña contra la Represión Política y la Tortura Sexual.
Nodo de Derechos Humanos (Puebla)
Enlace Urbano de Dignidad (Puebla)
Central Nacional Urbano Campesina (Tlaxcala)
Equipo de Apoyo a la Comisión Sexta del EZLN.
Ejército Zapatista de Liberación Nacional

José Saramago.- “Todos somos Chiapas” (1997)


Saramago viajó a Chiapas tras la matanza de Acteal, en 1997. Allí pudo ver la miseria y la injusticia con las que convivían los indígenas chiapanecos. De las impresiones recogidas durante su viaje a Chiapas, con motivo de los disturbios que enfrentaron a la población indígena con el gobierno mexicano, escribió este artículo en primera persona:

Todos somos Chiapas: he visto el horror. No el que hemos observado en lugares como Bosnia o Argelia. No. Éste es otro tipo de horror. Estuve en Acteal, en el mismo lugar de la matanza… escuchando a los supervivientes. Es difícil expresar lo que se siente cuando uno sabe que se encuentra con los pies sobre el mismo lugar donde hace tres meses asesinaron a estas personas. Me imaginaba la escena… La gente tratando de escapar… los paramilitares disparando a discreción… las mujeres y los niños gritando, huyendo entre la maleza… el lamento de los heridos… En Chiapas se vive una situación de guerra o una ocupación militar, que al final es casi lo mismo. No es una guerra en el sentido común, con un frente y dos partes confrontadas. Yo nada más he visto una parte confrontada: el Ejército y los paramilitares. La otra parte, las comunidades indígenas, no están enfrentándolos, no tienen medios. Están rodeados, no tienen comida ni agua… Viven en condiciones infrahumanas. Son casi campos de concentración. No los reunieron allí a la fuerza, es cierto, pero cuando huyeron a esos lugares (se refiere a los campos de refugiados) los rodearon los paramilitares y el Ejército. Entonces esos campamentos se convirtieron en una especie de campo de concentración. Si alguna vez hubo en la historia de la humanidad una guerra desigual, no la hubo nunca como ésta. Es una guerra de desprecio, de desprecio hacia los indígenas. El Gobierno esperaba que con el tiempo se ¡acabaran! todos, simplemente eso. Pero ellos sobreviven, alimentándose de su propia dignidad. No tienen nada, pero lo son todo. Enfrentan la guerra con ese estoicismo que me impresionó tanto, un estoicismo casi sobrehumano que no aprendieron en la universidad, que consiguieron tras siglos de humillación. Han sufrido como ninguno y mantienen esa fuerza interior, una fuerza que se expresa con la mirada… La mirada de ese niño al que le han destrozado para siempre la vida… [Saramago conoció al pequeño de cuatro años Gerónimo Vázquez al que los paramilitares amputaron cuatro dedos en Acteal] Es algo que no se me borrará jamás de la memoria… Las miradas serias, severas, recogidas de las mujeres, de los hombres… son algo que está por encima de todo. Los indígenas no tienen nada, pero lo son todo. ¿Cómo es posible que después de tanto sufrimiento ese mundo indio mantenga una esperanza? ¿Cómo puede sonreír ese hombre de Polhó que nos acaba de decir “mañana puede que nos maten a todos, pero bueno, aquí estamos”? Es algo que no alcanzo a entender. En Chiapas encontré un mundo que no comprendo. El mundo indio es un mundo donde el europeo no puede entrar fácilmente. Es como si me asomara a una ventana que da a otro mundo y, aunque lo tengo enfrente, no lo puedo entender. También descubrí otra realidad, la de un territorio ocupado militarmente. Un territorio donde los paramilitares y el Ejército son la uña y la carne juntas. Por una razón muy sencilla: de no ser así, los paramilitares no podrían haber hecho lo que hicieron y lo que siguen haciendo. Yo vi camiones del Ejército transportando a civiles que seguro no viajaban allí por la amabilidad de los militares. Minutos después de que abandonáramos Acteal hubo un acto de intimidación e hicieron hasta 30 disparos al aire. Esto sólo puede ocurrir si el Ejército da su bendición. Nada más fácil para el Ejército que identificar a los paramilitares y desarmarlos. Me parece esquizofrénico que el Congreso pueda estar debatiendo una ley (el Proyecto de Ley sobre Autonomía Indígena propuesto por el ejecutivo) supuestamente para resolver los problemas de las comunidades indígenas, como si fuera una ley normal, en situaciones normales para objetivos consensuados, cuando al mismo tiempo hay miles de desplazados que no pueden volver a sus tierras, con miedo a ser asesinados, mientras hay una ocupación militar clara en el territorio de Chiapas. Y mientras los paramilitares se pasean tranquilamente y hacen lo que quieren. ¿Cómo es que no se empieza por pacificar la situación para después discutir una ley donde participen todos los sectores y todas las comunidades? Todo se ha hecho sometiendo a los indios de Chiapas a una presión incalificable y esto no puede llamarse humanidad. El pueblo de México tiene que reclamar a su Gobierno una paz justa y digna. Yo no puedo, sólo soy un escritor extranjero acusado de injerencia. El pueblo mexicano no puede quedarse parado, dejando que los gobernantes lo decidan todo, hay que bajar a la calle… no estoy pidiendo un levantamiento sino simplemente que las conciencias se manifiesten… estoy pidiendo una insurrección moral, desarmada, étnica… Acteal es un lugar de la memoria que no puede de ninguna manera desaparecer. Sabemos lo que ocurrió y no lo queremos olvidar. Chiapas es el cuerpo de México. La sociedad civil debería admirar no sólo a los indios sino a los que se levantaron para defender a esos mismos indígenas. De Chiapas me llevo no sólo el recuerdo, me llevo la palabra misma… Chiapas… La palabra Chiapas no faltará ni un solo día de mi vida. Si tenemos conciencia pero no la usamos para acercarnos al sufrimiento ¿de qué nos sirve la conciencia? Volveré a Chiapas, volveré”.

http://javiersoriaj.wordpress.com/2011/05/03/jose-saramago-todos-somos-chiapas-1997/

lunes, 2 de mayo de 2011

El Sup se quita el pasamontañas.


Pues a todos aquellos increédulos ahí lo tienen, si, el sup se quita el pasamontañas y deja ver por fin su rostro, ese rostro que muchos antes han dibujado y han caracterizado sin ninguna prueba alguna, ese rostro que ha dado la esperanza a miles de mexicanos conscientes de que otro mundo es posible, ese pasamontañas que si bien se lo quita y anda por la calle nadie sabria que se trata de sup comandante marcos (en vez de que con el pasamontañas pasara inadvertido), ese pasamontañas que muchos y muchas hemos tomado como bandera para luchar codo a codo con todos aquellos que por su forma de pensar, su forma de hablar, su color de piel, su preferencia sexual, su trabajo, su condisión económica han sufrido alguna discriminación por aquellos bastardos que creen que lo tienen todo resuelto.

Es una tristeza pensar que mucha gente siente odio por todos aquellos zapatistas que luchamos por un mundo igual, por una igualdad en todos los niveles, por una democracia reflejada en cada uno de los pueblos mexicos.

Ahi lo tienen Señoras y Señores el Sup comandante marcos enseñando una fotografía en donde te darás cuenta quién es ese tan famoso y loco personaje y después quitandose el pasamontañas y reflejando el verdadero rostro, el rostro de lucha, de dignidad, de digna rabia que sentimos día cada día y que luchamos por un munto para todos, para todos todo.

Esta Usted en Territorio Zapatista

Esta Usted en Territorio Zapatista
Anuncio que se ve en las entradas de los diferentes caracoles en la sierra de chiapas